El cáncer de colon:su tratamiento y lo que debes de saber acerca de ello


El intestino grueso o colon tiene varios segmentos; colon ascendente o derecho, colon transverso, descendente o izquierdo, colon sigmoides y recto, el intestino grueso es la parte del aparato digestivo que le continúa al intestino delgado, el aparato digestivo comienza en la boca o sea desde que masticamos los alimentos, continúan el esófago, el estómago, el intestino delgado y termina en el intestino grueso, cada segmento tiene una función compleja y específica.
¿Cuál es la función del colon? Los alimentos que ingerimos llegan al colon semiprocesados o procesados en un 80%, el colon lo que hace es terminar el proceso, de absorber líquidos, electrolitos y nutrientes, cuando decimos absorber, por mecanismos muy complejos, hablamos de que son procesados a micronutrientes para que pueden pasar al torrente sanguíneo para que en la sangre puedan distribuirse por todo nuestro organismo, una vez que ya se exprimieron todos los nutrientes por el paso del intestino, o sea el bagazo, o las heces fecales, pasan al recto, que son los últimos 14 centímetros del intestino, también llamada ampolla rectal. Una vez que se acumula en esta parte materia fecal o lo que popularmente conocemos como bagazo, se va acumulando paulatinamente, cuando se nos llena la ampolla rectal, se desencadena el acto o deseo de defecar, lo que llamamos reflejo ano-rectal.

El cáncer de colon produce una serie de síntomas que pueden variar en función de su localización dentro del intestino grueso:
Sangre en las heces: es uno de los síntomas más frecuentes del cáncer de colon. Puede tratarse de sangre roja, más frecuente en tumores de sigma y colon descendente, o de sangre negra, que se mezcla con las heces dando lugar a deposiciones de color negro llamadas melenas. Las melenas aparecen con más frecuencia cuando el tumor está situado en el colon ascendente. Tras cierto tiempo de sangrado y cuando la hemorragia no es detectada o no se acude al médico para su diagnóstico y tratamiento, suele aparecer una anemia que puede producir, en mayor o menor medida, una serie de síntomas como la sensación de falta de aire, cansancio, palpitaciones o mareo.
Cambio en el ritmo de las deposiciones: aparece diarrea o estreñimiento en personas con ritmo intestinal previo normal, aunque, lo más frecuente es que se intercalen periodos de estreñimiento con periodos de diarrea.
Heces más estrechas: generalmente esto se produce porque el tumor está estrechando el intestino y no permite el paso normal de las heces.
Tenesmo o sensación de evacuación incompleta: suele aparecer en tumores localizados en la parte más distal del colon.
Dolor abdominal: suele ser un síntoma frecuente, aunque generalmente, se trata de un dolor inespecífico. Cuando el tumor cierra parcialmente el calibre del tubo intestinal se produce un cuadro de dolor abdominal tipo cólico. Cuando el cierre es completo se llama obstrucción intestinal: es una situación clínica grave que requiere asistencia médica urgente. Hay un estreñimiento prolongado, náuseas, vómitos, dolor abdominal y malestar general.
El cansancio extremo o la pérdida de peso sin causa aparente: son síntomas generales e inespecíficos que ocurren con frecuencia en determinadas enfermedades, entre las que se encuentran los tumores de colon avanzados.
Tratamiento
Sea que el tumor se presente en el tubo digestivo, aparato respiratorio, hígado, riñones, pecho, etc. sea la dolencia exterior visible o del interior del cuerpo, siempre debemos tener presente que éste es un todo indivisible, regado por un sólo fluido vital, su sangre, y accionado por una sola energía, su actividad nerviosa.Esta unidad orgánica no permite que el organismo se enferme parcialmente, de aquí que no puede hablarse de enfermedad local, sino de enfermo integral con diversas manifestaciones localizadas, según las condiciones del individuo afectado.
En lugar de empeñarse el médico en “curar el cáncer”, debe pensar sólo en restablecer la salud integral del canceroso, es decir, la normalidad funcional de su organismo, la que sólo puede existir con equilibrio térmico de su cuerpo.No curar, normalizar, refrescando las entrañas del enfermo y afiebrando su piel y extremidades. El iris de los ojos de estos enfermos, siempre revela grave impurificación de su sangre y tejidos de su organismo, destacándose en el espejo iridal color sucio, más o menos oscuro; además gran congestión de su aparato digestivo, vale decir, fiebre interna, también deficiente circulación sanguínea en el área de su piel, extremidades y cerebro.

Estas revelaciones indican que el tratamiento para normalizar la salud del canceroso debe dirigirse a purificar su sangre, refrescando sus entrañas, para tener buenas digestiones, y afiebrar su piel para activar la eliminación de lo malsano a través de sus poros. Regenerando así su fluido vital, estos enfermos alejarán de su cuerpo su dolencia, porque lo que da la salud cura la enfermedad.
Y tengamos siempre presente, que enfermo que normaliza su digestión triunfa sobre todos sus males, porque el estómago es la oficina donde se fragua la salud y la vida del cuerpo. Pero, como la digestión consiste en la transformación de los alimentos en sangre mediante la fermentación de ellos, proceso que sólo puede ser sano a la temperatura de 37ºC, resulta que la salud es cuestión de temperatura y no de remedios, sueros, inyecciones, vacunas, rayos x, radium y menos cirugía.

Precisamente estos recursos para curar el cáncer, son impedimentos insalvables para restablecer la salud del canceroso. El régimen de salud que seguirán indefinidamente estos enfermos, será el siguiente: En ayunas, ingerir una cucharada de linaza entera en infusión desde la noche anterior con 4 ó 6 ciruelas: esto para mantener el vientre corriente y evitar el estreñimiento. Si es necesario, lavativa. Al despertar y a media tarde, cada día, baño genital de 20 a 40 minutos. Antes del almuerzo, diariamente, Lavado de la sangre, con vapor de cajón o al sol en verano, si se prefiere. Dormir con cataplasma de barro sobre todo el vientre, cuidando la reacción con ortigadura de la piel, si es necesario.
Aire puro día y noche.

Dieta exclusivamente cruda de frutas o ensaladas sin sal a la hora que se quiera y en la cantidad que se desee. Cuando se haya normalizado la digestión y vuelto el hambre, al almuerzo podrá comerse cocido, toda clase de vegetales y, en lugar de carnes, queso fresco con ensaladas y poca sal. Como aplicaciones locales se emplea cataplasma de fenogreco, que reblandece y abre tumores. También la cataplasma de barro natural está indicada para refrescar y descongestionar partes afectadas. Aún tenemos emplastos de cuajada de leche cruda para desinflamar y calmar localmente.
Tengamos siempre presente que, como todo enfermo, el canceroso muere de malas digestiones y no de tumores, salvo que éstos impidan la nutrición y normal eliminación de su cuerpo.
Fuente:Saludnatural Tengamos siempre presente que, como todo enfermo, el canceroso muere de malas digestiones y no de tumores, salvo que éstos impidan la nutrición y normal eliminación de su cuerpo.



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